Se trata de una identificación profesional que permite a su portador acreditarse como periodista.
Se trata de un documento “cuestionado” en tanto que el periodismo no es una profesión que se ejerca con licencia. Esto da pie a que no existe un único carnét internacional que compatibilice la figura del periodista en todos los países. En muchas naciones aún no existe la figura de colegio profesional lo cual lleva a muchos profesionales a presentarse con carnet propio o del medio para el que trabajan.
La FIP (Federación Internacional de Periodistas) emite su propio documento a disposición de los asociados, es de especial utilidad cuando el periodista desea acreditar su condición en el extranjero o ante organismos externos donde puede que su medio no sea tan conocido.
Otra vía de obtención son las asociaciones de periodistas que suelen estar presentes en cada país. En España la APM (Asociación de la Prensa de Madrid) entrega sus propios carnets a los asociados mediante el pago de una cuota mensual.
Pero el carnét no es un “semáforo verde para todo”. En muchos casos no es útil y se solicita al periodista que rellene un formulario y presente una solicitud para asistir a congresos, conferencias y convenciones donde el acceso está fuertemente restringido y es selectivo en cuanto a tamaño y relevancia de los medios de comunicación.
Si vd quiere comprobar la autenticidad de un periodista es conveniente que solicite una prueba de publicación, (enlaces a artículos o reportajes donde el redactor tendrá contenidos firmados en los medios donde habitualmente trabaja).


